Javier Collado

Dobuss

CBN. Tras dos fases de intervención, entre la ejecutada el pasado año y la desarrollada desde febrero, con un coste total cercano a 500.000 euros, este viernes ha reabierto sus puertas el Gran Teatro de Córdoba, con la actuación del Ballet de Víctor Ullate y su versión de ‘Carmen’, de la que podrá disfrutar cualquier persona, pues este histórico equipamiento, que abrió sus puertas por vez primera en 1873, ha ganado en «accesibilidad».

Así lo ha destacado esta semana la alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio, tras entrar al patio de butacas, que ahora cuenta con suelo de madera y acceso por rampas desde la misma puerta principal del Gran Teatro y con pasillos más anchos, que lo hacen plenamente accesible a personas en sillas de ruedas.

Además, en la primera fase de la intervención ya se adecuó uno de los ascensores, para permitir el acceso a los distintos niveles del Gran Teatro a las personas con dificultades de movilidad, lo que también hizo necesario colocar en el acceso a las plateas y palcos puertas más anchas, además de ignífugas. Pero la intervención ha ido más allá, pues las actuaciones llevadas a cabo no solo tienen que ver con la eliminación de barreras arquitectónicas, sino también con la necesidad de usar «un nuevo lenguaje, a través de imágenes y de pictogramas, porque esas capacidades distintas no se abordan solo y exclusivamente desde las barreras arquitectónicas», según ha subrayado la alcaldesa en su visita al Gran Teatro esta semana.

Respecto a la programación, cabe destacar que la encargada de inaugurar la reapertura del Gran Teatro ha sido la mencionada versión de ‘Carmen’ que ofreció este pasaado viernes y también lo hará este sábado el Ballet de Víctor Ullate, acompañado de la Orquesta de Córdoba, dirigida en esta ocasión por el maestro Manuel Coves.

Lucía Lacarra y Josué Ullate, fueron los encargados de dar vida a Carmen y Don José este viernes, y Martina Giuffrida junto a Cristian Oliveri encarnarán a los protagonistas este sábado en esta nueva versión de ‘Carmen’, que no ya ayer no dejó indiferente a nadie.

Más de un siglo después se su estreno, esta nueva propuesta de danza quiere alejarse de los tópicos y lugares comunes para adentrarse en la esencia de la historia y arrojar nueva luz sobre uno de los personajes de ficción más poliédricos: Carmen.

Para ello ha sido necesario una actualización, la recreación de un espacio alejado de todo costumbrismo, eliminando las barreras temporales entre el espectador y los protagonistas, y una revisión, pues era preciso infundir una mirada nueva y audaz, pero absolutamente respetuosa con la esencia de la historia, que tiene más de un siglo, pero que se ofrece desde una nueva mirada: contemporánea, vanguardista y rompedora, una visión actualizada del mito de la mujer fatal.