Javier Collado

Dobuss

María Morales. El sistema sanitario español necesita más de 130.000 enfermeras para asegurar que la asistencia que se presta a los pacientes es segura y de calidad, según se desprende del estudio ‘Análisis de la situación de los enfermeros y enfermeras en los centros sanitarios de España’, realizado por el sindicato de Enfermería (Satse).

En concreto, se requieren unos 87.000 profesionales enfermeros más en la sanidad pública y unos 42.000 en la sanidad privada. Un incremento de plantilla que, a juicio de Satse, es «viable» porque el coste que esto supondría para el Sistema Nacional de Salud sería de unos 3.000 millones de euros al año, si bien la organización ha acreditado que sólo con organizar el sistema de crónicos se podría ahorrar al año 12.000 millones de euros.

«De hecho, el País Vasco, que sólo ha ordenado la atención a crónicos ha ahorrado 360 millones de euros en tres años, por lo que es viable. Falta la voluntad política y querer trabajar», ha argumentado el presidente de Satse, Manuel Cascos, quien ha asegurado que el estudio aporta una realidad «incontestable» de la dotación de enfermeros en España que debería «sonrojar» tanto el Gobierno estatal como a los ejecutivos autonómicos.

Y es que, según los datos del trabajo, actualmente un enfermero atiende en una unidad de hospitalización a una media de 12,7 pacientes, si bien hay algunos profesionales que llegan a tener a su cargo a 18 enfermos, a pesar de que el ratio seguro se sitúa entre los 6 y 8 pacientes.

En los servicios de cuidados intensivos, cada enfermero asiste a unos 5 cinco pacientes, si bien lo recomendado es un máximo de dos. Además, en los centros de Atención Primaria, cada profesional de Enfermería tiene unas 1.649 tarjetas sanitarias, aunque se recomienda que no excedan de las 1.500.