Javier Collado

Dobuss

María Morales. Se llama Carlos Duarte y es un joven argentino de 21 años de la ciudad de Córdoba. El viernes pasado encontró recompensa a su esfuerzo y humildad. Mientras sus amigos se reunían para celebrar el Día de la Primavera, Carlos Duarte, con un bocadillo en el bolsillo, se levantó de madrugada para recorrer uno a uno los locales de su ciudad en busca de trabajo.

«Es muy amargante no poder tener algo de plata en el bolsillo. Es muy frustrante ver que tus amigos salen y uno no puede ni siquiera pagarse una gaseosa», declaró a medios argentinos.

En uno de esos negocios, la cafetería de Eugenia, su suerte iba a empezar a cambiar. Euge López regenta una cafetería y el pasado viernes colgó en una publicación de Facebook lo que acaba de ocurrirle. Carlos Duarte entró en el local y después de esperar a que ella atendiese a la gente le preguntó muy educadamente si estaba buscando a alguien para trabajar. Ella le dijo que no, pero lo invitó a dejarle el CV.

Aquí es donde ocurre la magia, Duarte contesta: «lo que pasa es que no tengo ni para imprimir» por lo que el joven escribió a mano su currículum en una hoja de papel. Con una nota final en la que podía leerse: «muchas gracias por aceptarme el CV y disculpe por la impresentable hoja».

Tras la publicación en la red social de Euge fueron miles las personas que reaccionaron a la historia de Carlos Duarte, hasta el punto de que días después este joven ha encontrado trabajo en una fábrica de vidrios.

Euge ha deseado en su Facebook que «no ha sido un cuento de hadas,ni de príncipes a caballo que rescata a la princesa de la Torre más alta, pero sí es una hermosa historia que para siempre quiero guardar en lo más profundo de mi corazón. Ojalá, ojalá todos puedan conocer a Carlos.»