Javier Collado

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CBN. La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), durante la XVIII Reunión de Jefes de Servicio de Medicina Interna que se celebra en Córdoba, ha puesto de manifiesto que «una de cada cinco altas hospitalarias son dadas por los Servicios de Medicina Interna, cuya actividad ha aumentado más del 20 por ciento en la última década».

Según ha indicado la SEMI en una nota, la Medicina Interna resulta una especialidad «clave para garantizar una atención hospitalaria eficiente,» teniendo en cuenta que los internistas atienden a uno de cada seis pacientes ingresados en los hospitales españoles. De hecho, todos centros hospitalarios del país cuentan con servicios de esta área, dada la relevancia que representan los internistas ante retos actuales de la sanidad como el progresivo envejecimiento de la población o el mayor número de pacientes con enfermedades crónicas.

Así, las Unidades de Medicina Interna (UMI) son de las más activas en cuanto a las altas hospitalarias se refiere, con más de siete millones de altas en once años (2005-2015), lo que representa un crecimiento del 21 por ciento de la actividad de estos servicios.

La cifra récord tuvo lugar en 2015, con 705.000 altas, representando los servicios de Medicina Interna un 19 por ciento del total. Además, la duración media en estas estancias se ha reducido un 15 por ciento (hasta 8,1 días), mientras que la tasa bruta de mortalidad se ha mantenido en el diez por ciento.

En la XVIII Reunión de Jefes de Servicio de Medicina Interna también se ha abordado el destacado papel que ostentan los médicos internistas en los nuevos modelos organizativos y asistenciales del Sistema Nacional de Salud (SNS), teniendo en cuenta la valoración global del paciente que llevan a cabo estos profesionales sanitarios, que permite evitar la multiplicidad de consultas, interconsultas y listas de espera, así como la frustración del paciente, lo que se traduce finalmente en una reducción de los gastos añadidos.

El presidente de la SEMI, Antonio Zapatero, ha asegurado que «el incremento de los procesos relacionados con la pluripatología y la fragilidad, tales como neumonías, sepsis o neumonitis por aspiración, han provocado un importante aumento de la demanda de profesionales sanitarios en los últimos años, lo que puede llegar a generar un problema en el SNS si no se reforma el modelo asistencial».

De hecho, «la mayor actividad ha sido asumida hasta la fecha por las Unidades de Medicina Interna, consiguiendo un aumento de la productividad de los médicos internistas y de su eficiencia, gracias a la reducción de las estancias hospitalaria y a la alta ratio paciente-enfermera que tenemos en ellas», ha agregado

Los datos citados han sido extraídos de 136 Unidades de Medicina Interna (aproximadamente el 61% de las identificadas en el SNS) y corresponden al proyecto Recursos y Calidad en Medicina Interna (Recalmin) 2017, desarrollado por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) con el apoyo de la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria (Fundación IMAS).

Se trata del tercer informe Recalmin, cuyo objetivo principal consiste en elaborar un diagnóstico de situación sobre la atención de estas unidades en el Sistema Nacional de Salud, además de desarrollar propuestas de mejora de la calidad y eficiencia al paciente atendido por ellas.

En este sentido, el presidente de la SEMI ha añadido que «a pesar de los logros alcanzados todavía existen importantes retos por delante. Se debe hacer un esfuerzo por conseguir la participación de más unidades que informen de su realidad diaria y desarrollar más estudios que investiguen la relación de la estructura y procesos con los resultados en estas unidades; ya que así podremos corregir posibles errores y avanzar hacia una atención sistemática al paciente crónico complejo, sistemas de alerta precoz o una planificación precoz del alta».

De este informe, también se extraen datos sobre el perfil de pacientes que ingresa en las UMI. Así, entre 2005 y 2015 se ha producido un aumento de cinco años en la edad media de los pacientes ingresados en ellas, dado el progresivo envejecimiento de la población española. Así, el 46 por ciento de las altas corresponden a personas de 80 años o más y el 53 por ciento de los pacientes ingresados de este grupo de edad son mujeres.

En ellas se da un ligero predomino de los varones, con una media de edad de 73 años, mientras que la edad de las mujeres ingresadas es más elevada (77 años). Existe, asimismo, una clara preponderancia de varones para los ingresos por EPOC, mientras que la proporción de mujeres es mayor para los ingresos por enfermedad insuficiencia cardiaca, que es el diagnóstico principal al alta más frecuente en las UMI con un peso de casi un diez por ciento sobre el total.