Javier Collado

Supermercados Piedra

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Una conversación ordinaria entre madre e hijo es para muchos un privilegio. Tras la intervención quirúrgica hay horas y años de aprendizaje. Hay que educar el oído, aprender a hablar con la ayuda de logopedas, e invertir mucho dinero en algo tan básico como escuchar. Porque aunque la operación es gratuita, su mantenimeinto y gastos derivados, no.

No todas las familias pueden hacer frente a sus costes. Por eso, se han reunido frente al Congreso de los Diputados. Piden que los implantes sean asequibles para todos y que el hecho de oír no sea un privilegio.