Javier Collado

Dobuss

Los padres de Brody Allen, un niño de dos años que padece un raro cáncer cerebral, recibieron hace poco más de un mes la desgarradora noticia de que a su pequeño le quedaban solo dos meses de vida.

Entonces la familia de Ohio cayó en la cuenta de que probablemente el pequeño Brody no llegaría a ver la próxima Navidad. Por eso, decidieron adelantar el festejo: colocaron el árbol y todas las decoraciones correspondientes a la celebración. Y los vecinos se sumaron a la iniciativa, haciendo lo propio.  “En su mente es Navidad”, dijo McKenzie Allen, la hermana de Brody de 21 años. “Se levantó un día y el árbol de Navidad estaba ahí. Está disfrutando”, agregó.

Según informa el New York Times la salud del pequeño se fue deteriorando día tras día. Ya no tiene la energía para mover su brazo y pierna. Sin embargo, le encanta pasar tiempo al aire libre, por lo que los hermanos lo llevan a pasear por el barrio en un carro. Desde allí puede disfrutar de todas las decoraciones navideñas que sus vecinos prepararon especialmente para él. En el recorrido se encuentra con Minnie y Mickey, un muñeco de nieve y también a Papá Noel.

La iniciativa movilizó a muchos vecinos, que decoraron el barrio y tratan de acercar el espíritu navideño al pequeño Brody. En Facebook crearon el grupo Team Brody donde muchos vecinos le envían mensajes y muestran las decoraciones que pusieron especialmente para el pequeño.