Javier Collado

Dobuss

María Morales.  Jessica Williams y Jared son una pareja de Sacramento, California, que hace poco se mudaron a un apartamento nuevo. Decidieron adoptar un perro y rastrearon internet para encontrar a alguno. Fue entonces cuando Jessica vio a Benji: el perro más triste de California. Su cara de desolación conmovió a la joven, que decidió adoptar al animal. Benji estaba en una perrera en Los Ángeles, a más de seis horas en coche de Sacramento.

Pese a ello, Jessica y Jared condujeron hasta la ciudad de las estrellas para hacerse cargo del animal. El pobre, además de tener pánico a los humanos, sufre una alergia que le causa la caída del pelo. «Llevaba en la perrera 10 días y no estaba bien», dice Jessica Williams en declaraciones a The Dodo.

«Gruñía a la gente cuando pasaba. Nunca había visto un perro más triste, y sabía que no podía dejarlo allí», explicó. Los responsables de la perrera intentaron disuadir a la pareja, diciendo que Benji era un perro con muchos problemas y que tenía muchas papeletas para recibir la eutanasia. Pese a ello, Jessica y Jared no desistieron y acabaron adoptándolo. El viaje de vuelta a Sacramento fue muy difícil, y Benji tardó en adaptarse a su nuevo hogar. Pero en cuanto cogió confianza, todo cambió. Benji es ahora un perro feliz: «Le encanta venir y lamernos la cara y jugar con sus juguetes», dice Jessica.