Javier Collado

Dobuss

El anuncio de Irene tuvo una gran acogida en internet. En él detallaba que su bisabuela había conseguido una plaza en una residencia concertada en el pueblo de Villanueva del Duque. No podía rechazarla porque eso implicaba perder la ayuda económica que le dan. Lo malo es que su marido debía quedarse en el asilo de Villaralto, a unos 7 kilómetros de distancia.

Tras toda una vida juntos se veían condenados a no dormir bajo el mismo techo. Al principio los trabajadores del centro de ancianos de Francisco le acompañaban en coche para que pudiera estar junto a su esposa cada día, pero su salud empeoró y ya no era conveniente realizar estos desplazamientos.

Esta campaña ha servido también para protestar contra las concesiones de plazas en los asilos que no tienen en cuenta la existencia de matrimonios: “Iniciamos esta campaña no solo por Ana y Francisco sino también por todos aquellos que se encuentren en la misma situación”.

La repercusión ha sido tal en Change.org que hay hasta un mensaje firmado, supuestamente, por la presidenta de Andalucía, Susana Díaz. Se comprometía a ayudar y hacer todo lo posible para lograr que el matrimonio volviera a estar unido y este pasado viernes llegaron las buenas noticias: «Ana y Francisco vuelven a estar juntos! ‚ Lo hemos conseguido».

Irene Leiva añadió un nuevo post a la plataforma de recogida de firmas para agradecer el apoyo de la gente, tanto en su nombre como en el de sus bisabuelos. La lucha no se acaba aquí, ahora asegura que hay que lograr que esto no vuelva a ocurrir y pide a los políticos que velen “por el bienestar físico, emocional y mental de sus ciudadanos y ciudadanas”.