Javier Collado

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María Morales. D.M., el joven acusado de matar a una bebé de 17 meses en Vitoria en 2016, ha reconocido en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Álava que lanzó a la niña desde una ventana y ha asegurado que actuó de este modo porque tenía que acabar con «la semilla del mal» que percibía en ella y en su madre. El acusado ha dicho que se veía a sí mismo como un «ángel blanco» que debía evitar el fin del mundo, argumento que la acusación ha tachado de «mero teatro».

Este joven sevillano, que en el momento de los hechos tenía 30 años, se enfrenta a una pena de prisión permanente revisable por el asesinato de la bebé Alicia y por tentativa de homicidio contra su madre Gabriela, que cuando se produjo el trágico suceso tenía 18 años. La defensa, por su parte, solicita que se aplique la eximente completa por enajenación mental.

D.M, que trabajaba como profesor de música, había conocido a la madre de la bebé a finales de 2015. En el momento de los hechos, en la madrugada del 25 de enero de 2016, se encontraba junto a ella y la niña en un piso de Vitoria, al que había invitado a Gabriela para pasar la noche.

En respuesta a las preguntas del fiscal, D.M. ha reconocido que en la madrugada del 25 de enero de 2016 lanzó a la bebé por la ventana. Según ha asegurado, actuó de esa forma porque estaba enajenado y porque, en un momento dado, durante una pelea entre él y Gabriela, la niña le miró «con los ojos desorbitados» y «con maldad y rabia».