Javier Collado

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María Morales. El padre de la menor la había raptado cuando apenas tenía 2 años. Décadas después, mamá e hija se contactaron por redes sociales. En 1997, Dunia Chahidi Alaoui Tapia, que en ese momento era una pequeña de 2 años de Zaragoza fue raptada por su padre y llevada por la fuerza a Marruecos. La acción ilegal fue realizada con ayuda de la familia del hombre y tenía como única intención alejar a la menor de su madre, la artista Belén Tapia.

Por muchos años, Belén intentó recuperar a su hija de distintas formas: le pidió ayuda al rey Juan Carlos I y al alauita Mohammed VI, viajó a Casablanca -capital de Marruecos- en su búsqueda, e, incluso, llegó a pagar un millonario rescate de dos millones de pesetas -12.000 euros en la actualidad- al padre de la menor. A pesar de los muchos esfuerzos, la mujer no pudo tenerla de vuelta.

Es más, en 2002, le avisaron que su hija había muerto por una afección pulmonar. Aunque nunca le mostraron el certificado de defunción, el rey español le dio el sentido pésame por el fallecimiento de Dunia.

Hace tan solo unos días, 21 años después del secuestro y 18 del supuesto fallecimiento, Belén recibió un extraño mensaje que lo cambió todo. A través de Facebook, una mujer de 24 años que vivía como migrante irregular en Barcelona le dijo que era su hija. Luego de una larga conversación, las dos mujeres se pusieron una cita en una cafetería en Zaragoza.

En dicho encuentro, la supuesta Dunia contó una historia que encajaba con el secuestro ocurrido en 1997 y hasta entregó una pulsera con las iniciales de la familia de Tapia y con su fecha de nacimiento, 30 de agosto de 1994, dicha pieza de orfebreria fue reconocida por la madre de inmediato.

Sin embargo, la Policía tendrá que determinar, a través de pruebas de ADN, si la inmigrante de 24 años es realmente hija de Belén. Mientras tanto, la supuesta Dunia está en poder de las autoridades ya que llegó a España usando una ciudadanía belga falsa.