Prof. Eric Chun-Ming Huang

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

CBN. Un gran paso ha dado la ciencia para la larga lucha con el acné. Un grupo de científicos de la Universidad de California, Estados Unidos, está desarrollando una vacuna inédita para erradicar este tipo de imperfecciones cutáneas.
Se ha publicado en la revista Journal of Investigative Dermatology, donde se informa que los investigadores han demostrado por primera vez que los anticuerpos contra una toxina secretada por bacterias en el acné común pueden reducir la inflamación en las lesiones que produce esta enfermedad. Según apunta el estudio, este nuevo enfoque terapéutico es un «paso importante» para el desarrollo de una vacuna contra el acné.

«Una vez validado por un ensayo clínico a gran escala, el impacto potencial de nuestros hallazgos es enorme para los cientos de millones de personas que sufren de acné vulgar. Las opciones de tratamiento actuales a menudo no son efectivas ni tolerables. Se necesitan urgentemente terapias nuevas, seguras y eficientes», explica el investigador principal del trabajo, Chun-Ming Huang, del Departamento de Dermatología de la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos.

A pesar de que el acné no es una enfermedad potencialmente mortal, su carga psicológica es alta. Es difícil de ocultar y suele afectar la autoestima de las personas que lo sufren, especialmente durante la adolescencia, un período de importante desarrollo físico, emocional y social. Las lesiones y/o cicatrices de acné pueden persistir en adultos.

Los encargados del estudio examinaron el ADN de Propionibacterium Acnes (P. Acnes), bacteria que produce el acné. Este microorganismo secreta CAMP, proteína que provoca la destrucción de la célula de la piel y su exposición a posibles infecciones.

Para desarrollar la vacuna, los científicos extrajeron el gen de la proteína para luego ser puesta sobre plantas de rábano japonés, especies vegetales que poseen naturalmente esta proteína. Esta mezcla fue rociada en la nariz de ratones en un laboratorio y el resultado fue sorprendente: se les inflamó, es decir, crearon anticuerpos contra la secreción principal del acné.

El anticuerpo generado fue llevado a pruebas siguientes que ratificaron que es capaz de eliminar la bacteria P. Acnes, lo que sería la base para la creación de la ansiada vacuna que, en caso de ser exitosa, sería la primera hecha con fines terapéuticos.

La terapia sería utilizada tanto para medicamento preventivo como terapéutico, o sea que eventualmente podría eliminar las espinillas, erupciones y puntos blancos en la piel. Tras este paso, entonces, se espera iniciar las pruebas con humanos y aprobar su venta en aproximadamente dos años.