Javier Collado

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CBN.  Un preso de la cárcel zaragozana de Zuera, Benito Ortiz Perea, de 61 años, se ha fugado este miércoles aprovechando un traslado desde el Hospital Miguel Servet.

El fugitivo, que se encontraba recluido en modalidad de prisión preventiva, fue condenado el año pasado a 25 años y ocho meses de cárcel por atracar una armería en Huesca, en el que su propietario fue herido de bala. Posteriormente robó un coche en Zaragoza tras secuestrar a su conductora.

La Guardia Civil ha establecido un dispositívo de búsqueda y ha publicado en las redes sociales una imagen del preso haciendo un llamamiento a la colaboración ciudadana.

El sindicato de prisiones ACAIP ha denunciado la sustitución de dos guardias civiles por dos vigilantes de seguridad en la cárcel de Zuera. Considera que si hubieran estado los agentes, la búsqueda del fugado se podría haber iniciado desde el primer momento.

En el momento de escapar, el preso huido vestía un jersey oscuro, pantalones vaqueros y zapatillas deportivas de la marca Reebok de color negro.

Como ha expuesto la Guardia Civil, el resto de datos con los que se está trabajando en la investigación «no se pueden facilitar para no perjudicar su localización a la mayor celeridad posible».

El preso pertenece un histórico clan familiar de delincuentes de Aragón especializado en atracos violentos, donde han formado parte sus dos hermanos y varios primos desde los años 80. En 1986, Antonio, uno de los hermanos de Benito, fue detenido con dos de sus primos en Teruel tras el atraco frustrado de una sucursal del Banco Sabadell. En el enfrentamiento con la Policía se desató un tiroteo en el que falleció el agente José Luis Riestras, de 26 años de edad. Uno de los momentos más sonados fue el atraco con rehenes a una sucursal en Huesca del BBVA. Participaron Benito, Antonio y Pedro. El primero fue condenado, pero los otros dos hermanos, que se encontraban fuera del local para la huida, resultaron absueltos.