Javier Collado

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Alvaro Sánchez. Esta iniciativa se puso en marcha hace un año y permite a menores y familiares conocer los procedimientos a los que se van a someter y visitar las áreas por las que van a pasar antes de la cirugía

Más de medio centenar de menores ha participado ya en las divertidas rutas hacia el quirófano que llevan a cabo los profesionales del Hospital Universitario Reina Sofía con la finalidad de reducir la ansiedad y el miedo que los pacientes pediátricos presentan antes de una cirugía. Esta original iniciativa, que se puso en marcha hace un año y se enmarca en la estrategia de humanización de la asistencia sanitaria al paciente pediátrico, ha sido muy bien acogida por los pequeños y sus familias.

Las principales patologías por las que son intervenidos los niños que tienen la oportunidad de vivir esta experiencia son hipospadias, orejas en asa y hernia inguinal, entre otras, a lo que hay que sumar la reciente incorporación de niños operados por cardiopatías. Éste es el caso de Ella, una niña africana de seis años que ha llegado al Hospital Reina Sofía gracias a la colaboración de la Fundación Tierra de Hombres para ser intervenida por una cardiopatía congénita y que ha disfrutado mucho realizando la ruta.

Esta actividad, que está promovida por los profesionales de la Unidad de Gestión Clínica (UGC) de Cirugía Pediátrica, trata de reducir el estrés emocional que genera en los niños saber que tienen que operarse mediante un simulacro de ingreso y ofreciendo una experiencia prequirúrgica. Incluye un recorrido por todas las áreas por las que los menores que tienen ser intervenidos pasarán durante su estancia para conocer en primera persona dónde se ubican los diferentes servicios, qué profesionales les atenderán, cuáles son las funciones de cada uno de ellos y cómo cuidarán de su salud.

La enfermera que ha impulsado esta iniciativa y que desarrolla las visitas, Carmen María Chaparro, asegura que “existe evidencia de que el estrés que se produce en los menores puede derivar en alteraciones del comportamiento creemos que de esta forma ayudaremos a que nuestros pacientes se familiaricen con el entorno hospitalario”. Chaparro añade que el objetivo de este proyecto es disminuir el trauma psicológico y la ansiedad quirúrgica previa a la intervención, ya que está demostrado científicamente que influye en la buena evolución postoperatoria.

Concretamente, los niños visitan el quirófano, planta de hospitalización, colegio hospitalario, hospital de día, bahía de quirófano y consulta de cirugía pediátrica a través de un juego hospitalario, siendo los propios activos y colaboradores en dicho proceso. Con la finalidad de dinamizar la ruta, los menores se disfrazan de profesionales sanitarios y se les regala un kit de material sanitario infantil para que puedan practicar algunas de las técnicas que se les van a realizar tanto durante la visita como en su domicilio, a fin de reforzar el aprendizaje hasta el día de la intervención quirúrgica.

Además, para que puedan comprender fácilmente toda la información que se les ofrecerá en la visita, se ha elaborado un vídeo en el que tres protagonistas (hipospadín, felpi y herniotomín) recorren por primera vez el hospital antes de ser intervenidos de hipospadias, orejas en asa o hernia inguinal (que son algunas de las patologías por las que los niños que hacen la visita son luego intervenidos).