Javier Collado

Dobuss

Un camarero de 23 años se enteró de que había un incendio en un edificio cercano a su lugar de trabajo. Entonces, se acercó para trepar por la fachada hasta llegar al piso afectado, ante la mirada atónita del resto de personas.

«Ni lo pensé, tenía algo que me decía que subiera», dice el joven. Una vez allí, ayudó a sofocar el fuego con cubos de agua. Al final, todo se quedó en un susto y ahora los vecinos de La Línea de la Concepción le llaman ‘Spiderman’.