Gazpacho | demoslavueltaldia.com

Javier Collado

Dobuss

CBN. El gazpacho es un alimento genuinamente español y andaluz que acostumbra a estar presente en estas fechas veraniegas y más aún cuando estamos sometidos a altas temperaturas que nos hacen desearlo con más fuerza.

Pero además de ser apetitoso, tener un sabor atrayente y refrescarnos tiene unas cualidades nutricionales que lo hacen aún más valorable.

Según un estudio que realizó el investigador Alexander Medina-Remón, del Departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia, de la Universidad de Barcelona, puede reducir en un 27% el riesgo de hipertensión.

En el estudio este investigador comprobó el efecto del consumo de gazpacho en 3.995 personas del estudio Predimed, que analiza los efectos de la dieta mediterránea sobre la prevención de las dolencias cardiovasculares en una población de alto riesgo cardiovascular, determinando los efectos positivos anteriormente señalados.

El efecto protector del gazpacho en la presión arterial fue en parte «inesperado, dado que el gazpacho contiene sal, que es uno de los ingredientes restringidos para poder mantener los niveles de la presión arterial».

Aun así, los resultados del estudio describen que la presión arterial de los consumidores de gazpacho es inferior a la de los no consumidores, posiblemente porque los componentes bioactivos del gazpacho contrarrestan el posible efecto del consumo de sal.

Las principales  «virtudes» del gazpacho vienen derivadas de su alto contenido en carotenoides, vitamina C y polifenoles.

«El balance final entre los compuestos bioactivos del gazpacho y su contenido en sal hace que el producto sea cardiosaludable».

Además ayuda a regular los niveles de estrés y es ideal en dietas de adelgazamiento.

Al ser un alimento elaborado con verduras y hortalizas es muy poco calórico: unas 50 kcal por 100 ml si no le añadimos prácticamente pan.

También se puede considerar un excelente anticancerígeno, ya que nos aporta los antioxidantes para el buen funcionamiento de nuestro metabolismo, principalmente el licopeno y el caroteno, característico del tomate. Gracias al caroteno también nos protege frente a las radiaciones solares y nos ayuda a mantener nuestra piel bronceada.

Su contenido en vitaminas es espectacular, principalmente las vitaminas C, A y E, aportadas por el pimiento, el tomate y el aceite de oliva. Esto nos aumenta las defensas en nuestro organismo, ayudándonos a mantenernos sanos y fuertes.

Al contener hortalizas y verduras es rico en fibra, por lo que nos ayudará a evitar el estreñimiento y a saciarnos con más facilidad.

Debido a su contenido tan alto en agua es excelente para conseguir una buena hidratación. Es ideal para las personas que les cuesta beber agua o para los ancianos que, durante el verano, al no tener sensación de sed, tienden a la deshidratación con mucha facilidad.

Contiene minerales como el fósforo, hierro, calcio, zinc y magnesio, entre otros.

Y por último, el ajo contribuye a evitar infecciones por su propio efecto antibacteriano