Javier Collado

Dobuss

CBN. La enfermera italiana Maria Bologna, de 95 años, sorprendió a sus compañeros y demás personal del Hospital Maggiore, ubicado en Trieste, Italia, tras dejar una inmensa fortuna como herencia.

Bologna que murió en 2017 había quedado viuda y su único hijo la abandonó hacía mucho tiempo, por lo que planificó antes de morir donar todos sus ahorros, dejando la importante cifra de 600.000 euros al centro médico donde trabajó y dedicó toda su vida.

La institución planea destinar la herencia en la adquisición de nuevos muebles, remodelaciones estructurales y equipos.

Según los responsables del hospital, el dinero servirá para comprar 450 armarios para un nuevo vestidor (85.000 euros), muebles y equipos de inmunotransfusión (50.000 euros) y equipamiento para la cafetería (10.000 euros), entre otras cosas.

Además, una parte de la herencia irá a reformar y adaptar la entrada al hospital. Las obras deberían comenzar a lo largo de 2018. Es de esperar que, cuando se inauguren, habrá una mención especial para esta antigua trabajadora.