Javier Collado

Dobuss

CBN. Resumimos las noticias más destacadas de lo que está pasando en el mundo este jueves 16 de agosto de 2018


* En plena guerra comercial, Pekín y Washington van a retomar sus negociaciones, empantanadas desde hace varias semanas, con el envío por parte de China de un alto responsable a Estados Unidos.


Desde su última reunión a alto nivel, ambas potencias se han impuesto recíprocamente aranceles aduaneros por valor de decenas de miles de millones de dólares, avivando los temores de graves repercusiones para la economía mundial.

Ahora el diálogo se reanuda: el viceministro de Comercio, Wang Shouwen, se reunirá con el subsecretario del Tesoro estadounidense encargado de Asuntos Internacionales, David Malpass, por invitación de Estados Unidos, precisó este jueves el ministerio chino en un comunicado.

«La parte china reafirma que se opone al unilateralismo y a las prácticas de proteccionismo comercial y que no acepta ninguna medida unilateral de restricción comercial», explicó el ministerio.

«China saluda el diálogo y la comunicación sobre la base de la reciprocidad, la igualdad y la integridad», añadió.

El secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, se reunió en junio en Pekín con el viceprimer ministro chino, Liu He, para abordar cuestiones comerciales. Antes, en mayo, Liu He se había entrevistado en Washington con el secretario estadounidense del Tesoro, Steven Mnuchin.

No obstante, tras esos encuentros, se produjo un notable distanciamiento

Según Larry Hu, analista del banco Macquarie, chinos y estadounidenses podrían hablar sobre ciertas concesiones por parte de China.

«Los dos países quieren ante todo romper el hielo. Van a intentar calibrar al otro, ver hasta dónde puede llegar», opina Hu, quien recuerda que la reunión será de un nivel inferior al de anteriores negociaciones.

Los responsables chinos afirman que estos derechos de aduana estadounidenses aún no tuvieron impacto sobre la economía china, ya que sus exportaciones crecieron más de lo previsto.


*En Italia se debate sobre el estado de las infraestructuras y las responsabilidades tras la catástrofe de Génova


El derrumbe del céntrico puente sobre la autopista de Génova, que ha dejado casi 40 muertos, desató polémicas sobre el estado de las infraestructuras en Italia, un país azotado por las «tragedias anunciadas».

El gobierno italiano, que mantuvo este miércoles una reunión de emergencia en Génova, acusó a la firma Autoestrade, la empresa concesionaria de las autopistas, de propiedad en un 30% de la familia Benetton, de haber aplazado los controles y la manutención del controvertido viaducto.

«Una compañía que gana miles de millones en peajes debe explicar a los italianos por qué no ha hecho todo lo posible para invertir buena parte de esas ganancias en seguridad», declaró indignado a la emisora Radio 24 el ministro del Interior, Matteo Salvini.

La firma divulgó un comunicado con las elevadas cifras invertidas (mil millones de euros) para la seguridad de las autopistas italianas, que calificó entre las más seguras de Europa, como respuesta a las acusaciones del gobierno.

Según el diario La Stampa, la empresa decidió aplazar para después de la temporada de vacaciones las obras para reforzar los tirantes del puente, que según algunos expertos causaron el desplome del gigantesco viaducto.

«Se trataba de una obra delicada, compleja e invasiva, que tenía que iniciar después de las vacaciones de verano de agosto. Los cálculos fallaron y al parecer no habían sido instalados los aparatos para monitorear el aguante del puente», escribió el diario.

Unos doscientos metros del puente Morandi, que tiene 1.182 metros de longitud y una altura de 90 metros, se vinieron abajo y sepultaron bajo los escombros y bloques de cemento a varios vehículos.

«Que no me vengan a decir que ha sido una fatalidad», comentó indignado el célebre arquitecto genovés Renzo Piano.

«Espero que ese derrumbe nos ponga a pensar y nos obligue a abandonar la mentalidad de que ‘para mí se hace así’. Ese puente era controlado, no era un problema de mantenimiento. Es que era utilizado en forma inverosímil. Hay que usar más el agua y los ferrocarriles para unir Oeste con Este», afirmó el arquitecto en una entrevista al diario La Repubblica.

El rotativo sostiene que más de 300 puentes y túneles de la península presentan problemas por deficiencias de sus materiales, exceso de uso o falta de mantenimiento.

«Un porcentaje bajo con respecto a las 45.000 infraestructuras existentes entre puentes, viaductos y túneles», reconoce el diario.

El viaducto de Génova es el quinto puente que colapsa en Italia en cinco años.

Dos puentes se derrumbaron en Sicilia en 2014, uno de ellos al día siguiente de su inauguración, y dos más en Lombardía y Las Marcas en 2017, donde murieron tres personas.


El «Aquarius» llega a Malta tras su periplo por el Mediterráneo y las contradicciones de los Gobiernos


El barco humanitario «Aquarius» ha llegado ayer miércoles por la tarde  al puerto de La Valeta, tras el acuerdo entre cinco gobiernos europeos que permitió desembarcar a esta nave con 141 migrantes rescatados el viernes en aguas internacionales próximas a Libia.

El «Aquarius», utilizado por las oenegés SOS Méditerranée y Médicos Sin Fronteras (MSF), entró en el puerto maltés pocos minutos después de las 14H00 (12H00 GMT).

Los migrantes del «Aquarius» lanzaron gritos de alegría en el momento en que la embarcación atracó en el puerto de La Valeta, según comprobó un periodista de la AFP.

Tras varios días errando por el Mediterráneo, el desembarco del «Aquarius» fue autorizado finalmente el martes por el gobierno maltés, tras un acuerdo entre España, Portugal, Francia, Alemania y Luxemburgo sobre la repartición de los migrantes a bordo del barco humanitario.

Originarios la mayoría de ellos de Somalia y Eritrea, los migrantes del «Aquarius» pasarán una revisión médica a su llegada a tierras maltesas, según las autoridades locales. La mitad de ellos son menores de edad y más de un tercio, mujeres.

España, que en junio acogió el «Aquarius» en Valencia tras un mediático periplo por el Mediterráneo, anunció el martes que acogerá a 60 de los migrantes de la embarcación.

Francia, cuyo presidente Emmanuel Macron fue criticado en junio por no acoger el «Aquarius», también recibirá otros 60 refugiados.

Alemania se comprometió a aceptar «hasta 50», mientras que Portugal acogerá a unas 30 personas.

El Alto Comisario de Naciones Unidas para los refugiados, Filippo Grandi, valoró positivamente en un comunicado «el final del impasse del ‘Aquarius'», pero lamentó que «esta situación nunca tendría que haber llegado hasta este punto».

«Es falso, peligroso e inmoral el hecho de seguir dejando a los barcos de recate errar por el Mediterráneo, mientras que los gobiernos compiten por deshacerse de sus responsabilidades», criticó Grandi.

Tras el rechazo de Malta y del nuevo gobierno xenófobo italiano, el «Aquarius» ya vivió otra odisea en junio con más de 600 personas a bordo. Este viaje de más de una semana por el Mediterráneo concluyó con su mediático desembarco en Valencia.

Los dirigentes de la UE se reunieron el 24 de junio en Bruselas, pero no alcanzaron un acuerdo con los partidarios de una política de cierre de las fronteras, como el gobierno italiano o los del grupo del Visegrado (Hungría, República Checa, Eslovaquia y Polonia)