Cultivo de girasol.

Javier Collado

Dobuss

La organización agraria Asaja Córdoba ha informado este lunes del comienzo de la campaña del girasol, que este año se ha iniciado con aproximadamente medio mes de retraso debido a las intensas y prolongadas lluvias durante los meses de primavera, junto con temperaturas suaves al principio del verano. La superficie se reduce en torno al 15 por ciento en la provincia por «su escasa rentabilidad».

Según ha detallado Asaja en una nota, las condiciones climatológicas han provocado el retraso de la fecha de siembra debido al exceso de humedad en el suelo y la dificultad para llevar a cabo las operaciones necesarias. En principio, se prevé que las producciones sean medias con alrededor de 1.300 kilos por hectárea, «con unos precios por debajo de años anteriores, en torno a un cuatro por ciento», en relación a la campaña 2017, cuando los precios rondaron los 328 euros por tonelada.

Asimismo, si se comparan los valores con respecto a 2012, cuando los precios estaban en 520 euros por tonelada, la reducción de este año sería de un 40 por ciento menos, por lo que «se está observando una caída progresiva de los precios», han advertido desde Asaja. Ello ha provocado que la superficie de girasol en la provincia haya sufrido «una bajada importante, en relación al año pasado, con una reducción en esta campaña de en torno a un 15 por ciento, debido a su escasa rentabilidad».

Esta situación, según ha manifestado Asaja, «pone en peligro la continuidad del cultivo por el bajo valor de los ingresos en la venta de la cosecha», pues está por debajo de los costes de producción que se sitúan en torno a los 480 euros por hectárea, según los datos de la Junta de Andalucía. Esto hace que «el agricultor no tenga interés en sembrar girasol y apueste por otros cultivos como el garbanzo, que le ha comido bastante terreno este año al girasol, o la colza, cuyo repunte en esta campaña ha sido menor», según han apuntado desde la organización agraria.

En 2017, la superficie de este cultivo en Córdoba fue de 37.102 hectáreas, siendo la tercera provincia andaluza con mayor superficie, por detrás de Sevilla, con 121.585 hectáreas, y Cádiz, con 61.654 hectáreas. Además, la climatología no ha acompañado en las anteriores campañas a este cultivo y los rendimientos han sido «muy bajos».