Javier Collado

Dobuss

Mike Love, un joven australiano de 24 años, no se despegaba de su reloj inteligente ni cuando estaba durmiendo, una rutina que muchos criticaban pero que le salvó la vida. Una aplicación de salud vinculada al reloj advirtió a Mike de que su pulso era muy elevado mientras dormía, ya que, podía alcanza las 130 pulsaciones en reposo.

Mike acudió al hospital con los datos que le aportaba su ‘smartwatch’ y tras una serie de pruebas, los médicos descubrieron que el joven sufría una grave complicación cardíaca. Por suerte, pudieron solucionarle el problema tras una operación con la última tecnología médica.

Una operación que, por lo general, tiene un periodo de recuperación de unas 12 semanas, Mike tardó apenas tres gracias al nuevo método llamado daVinci3D Robot. El joven pasó una recuperación más ligera ya que necesitó menos tiempo los respiradores y requirió de menos transfusiones de sangre.