Javier Collado

Dobuss

María Morales. El fuego sigue activo por tercera noche después de arrasar más de 3.000 hectáreas en seis términos municipales y quemado unas 40 viviendas, diez de ellas en estado de ruina. El 70% del término municipal de Pinet ha sido arrasado, aunque el casco urbano se ha salvado de las llamas. Los medios de extinción tratan de impedir que el fuego se extienda por el término de Quatretonda.

El frente más activo es el ubicado en el sur, que amenaza a la población de Llutxent por el noreste. Lo más importante es estabilizarlo. La desaparición de los fuertes vientos y la caída de lluvia durante la noche han facilitado esta tarea que llevan a cabo 600 forestales, bomberos y militares.

Cerca de 3.000 residentes permanecen fueran de sus hogares y chalets de veraneo tras haber sido evacuadas las urbanizaciones de Gandía, Barx y la localidad de Pinet ante la proximidad del fuego y el denso humo.

Los vecinos desaojados esperan con incertidumbre poder regresar a las viviendas para conocer su estado. El incendio declarado el lunes en el valle de Albaida, originado por un rayo caído sobre un pino, es el peor de los últimos seis años, desde septiembre de 2012.