Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Redacción. Todos ansiamos la llegada del verano… hasta que nos encontramos de golpe con la primera ola de calor del año, una visita metereológica que por lo general suele quedarse bastante tiempo.

El sueño es uno de los grandes damnificados por esta situación. Los días tienen mucha más luz, soportamos más ruidos porque abrimos más las ventanas y cambiamos nuestros patrones de sueño porque hacemos más vida en la calle.

Con unos pequeños trucos podemos arañar un poco más de tiempo de sueño entre tanto sopor.

1. Aíslate de los ruidos

Fiestas de verano, vecinos viendo la tele a tope por no poder dormir… Usar unos buenos tapones a medida pueden ser de gran ayuda para que puedas caer redondo en la estación más ruidosa del año.

2. La tecnología no ayuda

No, la tecnología no ayuda nunca y hay estudios que lo corroboran, pero en momentos en los que cuesta conciliar el sueño tendemos más a encender las pequeñas pantallas en la cama. Esto es algo poco recomendable para desconectar aunque tengamos la tentación de distraernos del maldito calor: lo mejor que puedes hacer si no concilias el sueño es leer un libro con una luz adecuada que ilumine bien tu lectura.

3. Intenta no trastocar tus rutinas

Los planes se suelen ir de las manos en época estival, pero que sepas que el sueño no se recupera después con una maratón de horas en el catre.

En verano puede ser ideal incorporar nuevas rutinas como que des un paseo después de cenar, ya que respirar aire de la calle y hacer algo de ejercicio te ayudará a engañar el cuerpo y que se relaje a pesar de que a veces la temperatura exterior no baje de los 25 malditos grados.

4. No te pases con el aire acondicionado

Comprueba que los filtros del aire estén limpios y, si no te sienta mal, duerme con él a no menos de 25 grados. El resto del día tampoco te emociones bajando la temperatura, ya que no es recomendable para el cuerpo sufrir cambios de más de diez grados de golpe. Tu bolsillo y tu salud lo agradecerán.

5. No te olvides de hidratarte

Es de perogrullo, pero el agua tiene que ser tu mejor compañera de sudores. Y no sólo para beber: también para tener un pulverizador para mojar tu cuerpo o tus sábanas.

6. Ventila sólo cuando toca

Si tienes una casa con una orientación o una certificación energética desastrosa vas a tener que hacer virguerías para conseguir una mísera sensación de frescor. Los toldos y las persianas tienen que estar bajadas cuando aprieta el sol y las ventanas sólo se deben abrir a partir de las diez o las once de la noche.

7. No bebas café en las horas previas

Por muy obvio que parezca, no está de más recordar que la cafeína y la teína son sustancias estimulantes que pueden provocar insomnio. Por esa razón no es nada recomendable consumirlas en las horas previas del sueño, especialmente si ya existen problemas a la hora de dormir.

8. Utiliza ropa ligera y cómoda para dormir

Apuesta por prendas de lino o seda que ayuden a transpirar y que no te aprieten.

9. Tomar una ducha tibia

Tomar una ducha tibia. Al contrario de lo que se piensa, el agua fría reactiva el organismo y aumenta el gasto energético lo que te hace sentir menos calor.

10. Cena ligero 

Las comidas pesadas y calientes obligan al cuerpo a generar más calor para digerirlas. La comida picante estimula la sudoración siendo ésta un aliado para que el cuerpo pierda calor a través de la sudoración y refrescarse antes de acostarte.

Es preferible elegir alimentos hidratantes, básicamente fruta y verdura. Son alimentos frescos, muchos de ellos contienen agua, por lo que nos mantendrán hidratados durante la noche y nos ayudará a eliminar las grasas.