Javier Collado

Dobuss

Once de los doce niños que fueron rescatados tras permanecer más de dos semanas atrapados en una cueva del norte de Tailandia, así como su entrenador de fútbol, que estuvo atrapado también con ellos, han iniciado las ceremonias para ordenarse como monjes budistas.

A primera hora de este martes, el grupo se unió a los bonzos del templo Phra That Doi Wao, en la norteña provincia de Chiang Rai, en una serie de ritos y ofrendas espirituales, que tenían previsto continuar por la tarde con los ritos de purificación, donde se afeita el pelo de los futuros monjes. Los actos terminarán este miércoles en otro recinto religioso de la región, donde permanecerán ordenados hasta el próximo 3 de agosto, informó en un comunicado el gobierno provincial.

Las familias de los rescatados prometieron que los niños entrarían en el monacato una vez fueran rescatados para agradecer su rescate y en honor al buzo voluntario fallecido durante las operaciones de salvamento, Samar Kunan. El otro niño rescatado, Adul Sam-on, pertenece a una minoría étnica cristiana procedente de la vecina Birmania, por lo que no participó en los ritos.