Javier Collado

Dobuss

María Morales. El zoológico de Londrés ha presenciado el nacimiento prematuro de un pingüino. Sus padres quebraron el huevo accidentalmente antes de que eclosionara. Los cuidadores del zoo se percataron de que la cría aún estaba viva, utilizaron pinzas para retirar el animal del cascarón y trasladaron al bebé a la sala de incubación.

Mantienen al pingüino cerca de un peluche de la misma especie y está siendo alimentado con vitaminas y minerales mezclados con peces. El zoológico de Londres le dio el nombre de “Arco Iris”. Se espera que la cría pueda unirse a otros  de su especie en el refugio de los pingüinos una vez que esté más grande y sepa nadar.