Javier Collado

Dobuss

María Morales. Todo comenzó como un trabajo escolar, la profesora de Oliver les dijo a sus alumnos que pensasen en un proyecto que les gustaría hacer y con el que pudiesen ayudar a la comunidad. Y este niño de 10 años residente en Hobart, Australia, ha conseguido sorprender gratamente a todo el mundo con su iniciativa.

Oliver y su madre Cathy han hablado mucho últimamente del incremento de personas sin hogar que ha tenido lugar en los últimos meses en su zona. Por ello el proyecto que Oliver pensó está enfocado hacia esas personas que no tienen un techo bajo el que dormir. Con ayuda de su madre decidieron reunir todos los abrigos de segunda mano que les fuera posible.

Cathy relata a Mamamia que fue a mirar su armario y se sorprendió al ver todos los que tenía por lo que se preguntó: «¿Cuántos abrigos necesito?» y donó al proyecto de su hijo los restantes. Después fueron colgando en cada árbol una prenda con el siguiente mensaje: «Gratis. Si lo necesitas, llévatelo».

Su intención es tanto ayudar a los ‘sin techo’ a combatir las bajas temperaturas del invierno como evitar el difícil momento de tener que pedir ayuda.