Javier Collado

Dobuss

CBN. Poco a poco los niños tailandeses se van recuperando en el hospital. Están aislados de sus familiares, que los pueden ver por un cristal, y están en observación al apreciarse algún signo de infección pulmonar en alguno de ellos como consecuencia de estar tantos días respirando en un entorno anómalo.

Inhalar las propias partículas en suspensión de los excrementos de murciélagos y otros animales, suele generar estos procesos.