Javier Collado

Dobuss

CBN. Tres investigaciones de la Escuela Nacional de Sanidad, en Madrid, han cifrado en 93.000 las muertes prematuras provocadas por la contaminación atmosférica en España a lo largo de una década. Se trata de los primeros estudios con datos de todas las provincias españolas. Solo el dióxido de nitrógeno está detrás de 6.085 muertes anuales evitables, según uno de los estudios, publicado en Environment International. Según explica Cristina Linares, de la ENS, “ha habido una dieselización del parque español de vehículos. Y los diésel son los que más dióxido de nitrógeno emiten”.

El dióxido de nitrógeno, liberado en la combustión de motores y calefacciones, supone “graves riesgos sanitarios” al empeorar el asma y la insuficiencia respiratoria, alerta la Organización Mundial de la Salud. Bruselas tiene abierto un expediente contra España por el incumplimiento crónico de los niveles de dióxido de nitrógeno, principalmente en Madrid y Barcelona. Hace un mes, finalmente, la Comisión Europea decidió no demandar a España ante el Tribunal de Justicia de la UE, dando por suficientes de momento los planes contra la contaminación presentados por los ayuntamientos de Manuela Carmena y Ada Colau.

A las 6.085 muertes anuales por dióxido de nitrógeno se suman otras 499 por ozono troposférico, según un segundo estudio publicado en Atmospheric Environment. El ozono a nivel de suelo —ingrediente de las nieblas tóxicas características de las megalópolis— se forma por una reacción con la luz solar de las emisiones de vehículos e industrias. El exceso de ozono genera problemas respiratorios, como el asma, y puede provocar enfermedades pulmonares. Un tercer trabajo, publicado el año pasado en Environmental Pollution, cifró en 2.683 las muertes prematuras anuales por la contaminación por partículas en el aire, también procedentes de los tubos de escape.

Las tres investigaciones analizan datos del periodo 2000-2009 facilitados por el Instituto Nacional de Estadística y el Ministerio de Medio Ambiente. Son los últimos datos validados y comparables, según recalcan los autores. “El 3% de la mortalidad anual en España es atribuible a esta contaminación atmosférica”, subraya Julio Díaz, jefe del Departamento de Epidemiología de la Escuela Nacional de Sanidad. Esta institución depende del Instituto de Salud Carlos III, adscrito a los ministerios de Economía y Sanidad.