Javier Collado

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CBN. La alcaldesa de Córdoba, en su calidad de presidenta del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, ha presentado esta mañana en la sede de Turespaña, el Observatorio Turístico de dicho grupo de ciudades, que ha sido posible gracias a la colaboración con la Secretará de Estado para el Turismo, cuya titular, Isabel Oliver, ha asistido a la presentación de las concusiones de dicho observatorio.

La alcaldesa ha destacado que en un contexto en el que el crecimiento económico mundial se estima que se mantendrá próximo al 4% durante los próximos años, que el número de turistas aumentará casi un 50% en la próxima década y en el que el turismo urbano es el que crece con más fuerza, el GCPHE tiene una gran oportunidad.

Según los datos del observatorio, el número de viajeros que han visitado estas 15 ciudades ha aumentado un 17% en el periodo 2.014-2.017, lo que supone un crecimiento un 11% superior al mostrado por el conjunto de puntos de interés turístico de España. Ese crecimiento ha venido acompañado además de un aumento considerable de la proporción de extranjeros, que se sitúa en un 40% en el año 2.017, un 10% más de lo observado en 2.014.

Por el contrario, el número medio de pernoctaciones por viajero (1,77) se ha mantenido estable en los últimos años y todavía queda por debajo del mostrado por el conjunto de España e incluso del reflejado por otras ciudades de similares características, lo que permite detectar una línea de mejora.

Dado que la oferta hotelera no ha crecido tanto como el número de viajeros (+4,3% en número de alojamientos y +2,7% en número de plazas) se ha producido un importante aumento de los niveles de ocupación, que se sitúan en niveles máximos (65%) en el conjunto de ciudades analizadas en fines de semana, y muestran algo más de recorrido en los días entre semana. Del mismo modo, los niveles de ocupación en las estaciones de primavera y otoño son más elevados que otras ciudades de referencia o que el conjunto de puntos de interés existentes en España, pero en invierno y verano todavía hay posibilidades de mejorar. De esta forma, la desestacionalización (tanto por día de la semana como por época del año) se identifica como otra línea de trabajo a desarrollar.

El estudio señala que ste aumento de la ocupación podría haber sido mayor de no haberse desarrollado el fenómeno de los apartamentos turísticos, que en el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad muestran una incipiente presencia. Sin duda un fenómeno a observar, tanto por su impacto actual como por su potencial evolución futura.

En relación al impacto económico del turismo en la economía local, el observatorio ha cuantificado que el número de empresas relacionadas con el turismo (excluyendo bares y establecimientos de bebidas) es superior a las 5.000 para el conjunto de las ciudades, lo que supone aproximadamente un 5% del total de empresas censadas en estas zonas. El empleo vinculado al turismo se ha incrementado casi en 9 puntos porcentuales en el periodo de análisis comprendido entre 2.014 y 2.017.

Un último aspecto analizado ha sido el nivel de concentración y saturación que presentan algunos de los elementos patrimoniales de referencia en las ciudades del Grupo. Utilizando un ratio que vincula las visitas al elemento patrimonial vs el número de visitantes de la ciudad y al conjunto de elementos existentes, se detectó que hay algunos de ellos que están cerca de su afluencia máxima, siendo necesario buscar alternativas para que los viajeros diversifiquen su actividad en la ciudad y encuentren motivos para volver, aumentando la recurrencia.

A la vista de los resultados obtenidos, las principales conclusiones del estudio fueron:

Los resultados alcanzados en los últimos años por el GCPHE se pueden calificar de excelentes.

Sigue habiendo una gran oportunidad para seguir creciendo, tanto en turismo nacional como en el extranjero (especialmente fuera de la UE). Este crecimiento no debe apalancarse sólo en el aumento de los visitantes, sino también en el aumento de la estancia media y del gasto realizado.

Es fundamental acompañar el crecimiento con diversificación: de épocas del año, de días de la semana y de actividades/experiencias a vivir en la ciudad. Solo de esa forma se conseguirá que la presión turística no afecte negativamente a los elementos patrimoniales y a los residentes.

Adicionalmente, es fundamental asegurar que el aumento del turismo repercute adecuadamente en la economía local (empresas, empleo, bienestar…) pues sólo así se garantiza la sostenibilidad del modelo. En este sentido se ha propuesto la creación de un indicador que permita medir ese impacto y ese nivel de sostenibilidad.

Para lograr los objetivos anteriores es necesario una paulatina transformación en el modelo de gestión y promoción del producto patrimonial y cultural, tanto por cada una de las 15 ciudades como por el GCPHE, pues la sociedad y los viajeros están cambiando. Es imprescindible estar presente en todas las fases del ciclo de viajero (dreaming, planning, booking, experiencing y sharing), a través de múltiples canales y con una oferta centrada más en la experiencia y no tanto en el producto.

En definitiva, para seguir manteniendo los buenos resultados parece aconsejable una transformación, en la que tienen que estar involucradas todas la entidades dedicadas a la organización, gestión, maximización y racionalización de la actividad turística, con una coordinación óptima y eficiente entre el sector público y el sector privado, de la mano de expertos en la visión de cliente, con el objetivo de materializar las oportunidades, y retornar los beneficios a las economías locales, promoviendo un turismo sostenible.

Y sólo con una marca de la potencia de GCPHE, y las sinergias que para las 15 ciudades del grupo supone pertenecer al mismo, y de la mano de Turespaña, será capaz de abordar con éxito los retos que se presentan y aprovechar tan grande oportunidad.