Javier Collado

Dobuss

CBN. El cantante Manolo García nos transportó en la pasada noche del sábado a unos años ya lejanos pero más cercanos que nunca en un concierto lleno de autenticidad, de entrega, de personalidad, para el que contó con más 3.000 incondicionales que probablemente no olvidarán.

La pureza y vigencia de su música quedó patente con un lleno absoluto en el Teatro de la Axerquía, y con varias generaciones de cordobeses que corearon temas como «Pájaros de Barro» o «El tiempo es perdido», entre otros.

Las casi tres horas de concierto pasaron rápido, tan rápido como la conexión que logró con sus fans, que a buen seguro habrán multiplicado su pasión con su artista.