Javier Collado

Dobuss

Alvaro Sánchez. A las 12:07 hora peninsular ha arrancado el que será el verano menos caluroso de los últimos 4 años, salvo en el este peninsular y en las Islas Baleares donde será algo más cálido, después de una primavera fría y la más lluviosa de los últimos 53 años.

Son las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que vaticina que la nueva estación «pinta» menos calurosa que los últimos tres años, que fueron en general «muy cálidos» y con un temperatura media superior a la normal, según ha dicho su portavoz, Ana Casals.

No hay una señal climatológica «muy fuerte» que pronostique más calor que años anteriores, ha detallado Casals, para hacer hincapié que, incluso en las Islas Canarias, el escenario se inclina a una estación con temperaturas por debajo de lo habitual.

La portavoz del organismo ha adelantado que, «aunque no se descartan», de momento no se observan olas de calor —para que se dé el umbral de ola de calor tienen que producirse tres condiciones: registrar temperaturas extremas entre el 5% de las más cálidas de julio y agosto, que afecte al 10% de las estaciones del país y debe durar al menos tres días—.

Si finalmente este verano no hubiera ninguna ola de calor, explica Gutiérrez, no sería tampoco «un hecho extraordinario si se contempla toda la serie histórica pero sí excepcional si se miran los últimos años»