Javier Collado

Dobuss

María Morales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció que la transexualidad no es una enfermedad mental tras sacarla de la primera actualización de su Clasificación Internacional de Enfermedades publicada este lunes. La transexualidad es el proceso que sigue una persona tiene una identidad de género distinta a la indicada por su cuerpo desde el nacimiento.

Tras de 11 años, la OMS tomó esta decisión, una lucha que las asociaciones LGTBI mantenían desde hace años. «Queremos que las personas que padecen estas condiciones puedan obtener la ayuda sanitaria cuando la necesiten», explicó en rueda de prensa el director del departamento de Salud Mental y Abuso de Substancias de la OMS, Shekhar Saxena.

Además, la transexualidad deja de ser considerada una enfermedad mental “porque no hay evidencias de que una persona con un desorden de identidad de género deba tener automáticamente al mismo tiempo un desorden mental, aunque suceda muy a menudo que vaya acompañado de ansiedad o depresión”.

Saxena explicó también que “si a las personas con un desorden de identidad de género se las identifica automáticamente como alguien con un desorden mental, en muchos países se les estigmatiza y puede que se les reduzca las oportunidades de buscar ayuda”.