Javier Collado

Dobuss

Alemania está pasando por problemas de atención sanitaria donde hospitales debido al envejecimiento de la población y al aumento de la natalidad. Esto ha provocado una escasez de personal de Enfermería, en especial enfermeras geriátricas, pero también de enfermería general, de matronas y de cuidadores de personas mayores.

Actualmente hay en Alemania 35.000 plazas sin cubrir, a repartir entre 23.000 de asistencia a ancianos y 12.000 en Enfermería general. “Sólo una fuerte inmigración de personal cualificado en estas profesiones puede resolver el problema”, recuerda la plataforma employland.de, que reúne perfiles de candidatos a trabajar en Alemania, para que los consulten empresarios alemanes en busca de nuevos empleados.

De momento, la incorporación de personal sanitario venido del extranjero es aún insuficiente para cubrir la demanda existente. Las enfermeras extranjeras que llegaron a Alemania para trabajar en el 2015 proceden sobre todo de seis países: Rumanía (23,9%), Polonia (10,2%), Italia (8,2%), Hungría (7%), Bosnia-Herzegovina (6,7%) y España (6,5%). Requisito previo para las profesiones de la sanidad –en las que la comunicación con el paciente es fundamental– es poseer el nivel B2 de lengua alemana. Además, convalidar la titulación en enfermería puede llevar meses, un escollo que el propio ministro Spahn reconoció que Alemania debe subsanar.