Javier Collado

Dobuss

María Morales. Un equipo de la Universidad de California, Berkeley, en Estados Unidos, se dirigió el pasado mes de octubre al desierto de Arizona, colocó su nuevo prototipo de cosechadora de agua en la parte trasera de una casa de tratamiento y comenzó a succionar agua del aire sin otra energía que la luz solar.

La exitosa prueba de campo de su cosechadora de última generación demostró lo que el equipo había predicho a principios de 2017: que la recolectora de agua puede extraer agua potable todos los días y las noches a muy baja humedad y bajo costo, lo que la hace ideal para personas que viven en zonas áridas, carentes de agua, del mundo.

«No hay nada como esto -afirma Omar Yaghi, quien inventó la tecnología que se emplea en la cosechadora-. Funciona a temperatura ambiente con luz solar y sin energía adicional puede recolectar agua en el desierto. Este viaje del laboratorio al desierto nos permitió transformar la recolección de agua de un fenómeno interesante en una ciencia».

El investigador Yaghi, presidente de James y Neeltje Tretter en Química en UC Berkeley y científico de la facultad en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, y su equipo informan sobre los resultados de la primera prueba de campo de una recolectora de agua en la edición de este viernes de la revista ‘Science Avances’.