Javier Collado

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María Morales. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha revisado al alza sus proyecciones de crecimiento para España, que este año crecerá a un ritmo del 2,8% para moderarse al 2,4% el siguiente ejercicio, frente a sus anteriores pronósticos de una expansión del 2,3% y el 2,1% respectivamente.

Así lo recoge la última edición de su informe ‘Perspectivas Económicas 2018’, donde considera «clave» la reforma del sistema de pensiones y advierte de que España no cumplirá los objetivos de déficit pactados.

De este modo, las nuevas previsiones de la organización internacional se muestran ligeramente más optimistas que las del Gobierno respecto de 2018, cuando el Ejecutivo español prevé una expansión del 2,7%, mientras coinciden en lo que respecta al crecimiento proyectado para el próximo año.

En su análisis de la economía española, la OCDE destaca que, tras varios años creciendo por encima del 3%, se prevé que la economía española crecerá «a un ritmo robusto, pero más moderado, en 2018 y 2019», siendo el consumo privado el principal motor de expansión, cuyo impulso se ralentizará a medida que se debilite la creación de empleo.

En este sentido, la OCDE espera que la tasa de desempleo seguirá reduciéndose en los próximos años, bajando al 15,5% en 2018 y hasta el 13,8% el siguiente ejercicio.

En cuanto a los riesgos para la economía española, la OCDE destaca que «las consecuencias económicas de la incertidumbre política en Cataluña han sido contenidas hasta ahora», aunque advierte de que la persistencia de esta podría reducir la confianza, obstaculizando la demanda doméstica. Asimismo, la institución internacional advierte de las dificultades que afronta el actual Gobierno en minoría para abordar una agenda de reformas.