Lotería del Niño/ Efe.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

María Morales. En un bar de Burgos hay una botella de cava reservada para el cliente que selló un boleto del sorteo de Euromillones que el pasado 23 de febrero fue premiado con un millón de euros.

A día de hoy, el afortunado no solo no ha aparecido ni ante la barra de este bar, algo que puede ser lógico, sino que tampoco lo ha hecho ante ninguna entidad financiera, ni ante ninguna administración de Loterías y Apuestas del Estado.

Nadie ha reclamado uno de los premios de lotería más cuantiosos otorgados en la provincia de Burgos en los últimos años y, lo que es peor, el poseedor o poseedores de este boleto tienen hasta mañana jueves antes de que caduque y el extraordinario tesoro vaya a parar a las arcas del Estado.