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Lo principal para poder contar con unas finanzas saneadas (tanto a nivel personal en el hogar como profesional, por ejemplo, si se tiene una empresa) es el organizar el presupuesto que se maneja de forma habitual. Y es que siempre hay que tener presente que en cualquier ámbito habrá una serie de costes fijos y unos ingresos y con esto es con lo que se debe tratar de optimizar al máximo el dinero. En ocasiones, pese a todos los esfuerzos, hará falta alguna que otra ayuda y cuando esto ocurre siempre se puede recurrir a los llamados mini préstamos que resultan ser de lo más accesibles y sencillos de conseguir. Por ejemplo, bastaría con visitar la página https://finconsejo.es/prestamos/mini-prestamos y elegir la cantidad que se requiere. Sino se da el caso, estos son los consejos para unas finanzas siempre saneadas.

  • Planificación. Hay una serie de gastos que siempre son los más comprometidos. Hablamos por ejemplo de comprar un vehículo y, por supuesto, de adquirir una vivienda. Al margen de que se estudie muy bien cuál es la hipoteca que más puede interesar en cada caso (que también) es necesario ver hasta qué cantidad uno se puede endeudar porque siempre está bien el tratar de contar con un cierto margen para no ir todos los meses con apuros que tener que sortear. Por norma general, se aconseja no invertir más del 30% de los ingresos en este menester.
  • Mantenerse alejado de los caprichos. De vez en cuando está bien el permitirse algún que otro lujo pero no hay que perder de vista lo que uno se puede o no se puede permitir. Esta será la única manera de poder tener algo de tranquilidad en lo que al dinero se refiere. Sino, las deudas acaban por amontonarse y todo resultará ser más y más complejo cada vez.
  • Lista de la compra. Porque hay gastos que, efectivamente, no se pueden evitar. En la alimentación no hay que escatimar pero sí que conviene ir con las ideas claras cuando se trata de pasar por el supermercado. Lo mejor es contar con una lista detallada que se haya pensado para cubrir las necesidades de un cierto periodo (que bien pueden ser días o una semana, en función de la capacidad de almacenamiento que se tenga) Por supuesto, el revisar bien las marcas blancas e ir comido también evitará que el presupuesto se dispare.
  • Economizar. Hay determinados gestos de lo más simples que hacen que las facturas sean menos abultadas. Por ejemplo, se puede evitar dejar siempre los electrodomésticos en ‘stand-by’ ya que con esto se consume hasta el 10% del total de la energía de un hogar. Determinadas empresas (tanto de agua, luz, como telefonía móvil) cuentan con planes en los que los usuarios salen beneficiados si se ciñen a cosas tan sencillas como días concretos u horas.
  • Pagar a tiempo y ahorrar. Por poco que sea, siempre es conveniente el tratar de ahorrar algo todos los meses, sobretodo de cara a pagos con los que no se contaba. Y, siempre que sea posible, hay que hacer frente a los pagos en el momento. De lo contrario, la deuda no hará más que aumentar.