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María Morales. Un estudio en ratones coliderado por la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona y el Douglas Mental Health Institute canadiense ha revelado que un gen puede ser un objetivo potencial para desarrollar fármacos para tratar el alcoholismo.

El alcohol actúa por mecanismos complejos y su consumo crónico produce alteraciones en la expresión de diversos genes en las áreas del cerebro responsables del sistema de recompensa, las emociones y la toma de decisiones, ha informado la UPF en un comunicado.
El gen Gpr88 codifica para un receptor ligado a proteínas G que justamente se expresa de manera predominante en estas áreas del cerebro. Los investigadores Rafael Maldonado de la Universidad Pompeu Fabra y Brigitte Lina Kieffer del Douglas Mental Health University Institute han realizado un estudio en el que han analizado el papel de este receptor en el alcoholismo. El trabajo ha sido publicado en la revista Biological Psychiatry.
Con esta finalidad usaron ratones knock-out para el gen Gpr88 a los que se ha inactivado este gen mediante ingeniería genética para así comprender cuál es su función. Observaron que estos ratones presentan un aumento del consumo de alcohol voluntario y de su búsqueda, tanto cuando se utilizaron concentraciones moderadas como elevadas de alcohol. Para confirmar que este comportamiento solo se producía con el alcohol comprobaron que estos animales no presentaban cambios en lo referente a la búsqueda y consumo de comidas apetitosas.
Rafael Maldonado, jefe del Laboratorio de Neurofarmacología de la UPF comenta “El consumo de alcohol produce una sensación placentera mediada en parte por un aumento de liberación de dopamina en el núcleo accumbens. Sin embargo, los ratones knock-out para el gen Gpr88 presentan una menor capacidad del alcohol para aumentar dopamina en este circuito de recompensa”. Por este motivo los ratones mutados tendrían que consumir más cantidad de alcohol para conseguir unos efectos de recompensa similares a los de los animales control.
Por otro lado analizaron los patrones de actividad en diferentes regiones del cerebro de los ratones en reposo mediante resonancia magnética funcional (Rs-fMRI). Observaron en estos ratones knock-out alteraciones significativas en el sistema  mesocorticolimbico, concretamente unos patrones muy similares a los que se observan en las personas que presentan un alto riesgo de sufrir alcoholismo.
“El gen Gpr88 podría ser una diana terapéutica de alto interés para desarrollar nuevos fármacos para el tratamiento de la adicción al alcohol. Los tratamientos disponibles en la actualidad poseen una eficacia limitada y necesitamos nuevas estrategias terapéuticas que permitan un control más efectivo de esta enfermedad”, concluye Maldonado, catedrático de Farmacología de la UPF.