Javier Collado

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María Morales. Juan Manuel Heredia está cada vez más cerca de tener una vida más normal. Tras dejar atrás su título de ser el hombre más obeso de el mundo al someterse a un bypass gástrico y perder casi 200 kg, la semana pasada volvió a entrar al quirófano. El motivo, esta vez, es el de quitarse 20 kg de piel colgante de su abdomen.

El Hospital La Inmaculada de Granada volverá a intervenirle para poder completar así su cambio de peso. La primera operación, del equipo del doctor Carlos Ballesta, y el cambio de hábitos y alimentación han permitido a este joven reconquistar su vida, una carrera de fondo a la que suma hoy otras cuatro horas de quirófano.

Este experto en eliminar colgajos y reconstruir zonas del cuerpo ha explicado que su función consiste en terminar el proceso y reconstruir la paleta abdominal del joven.  La intervención programada superará las cuatro horas de duración, se desarrolla con anestesia de tejidos blandos y servirá además para fijar los tejidos que están ahora sueltos a las estructuras profundas y lograr que «el joven tenga un cuerpo normal y natural», según el cirujano.