Javier Collado

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María Morales. “El deporte y el juego son vitales en el bienestar y desarrollo de los niños y jóvenes. En Unicef lo sabemos bien y por ello queremos reforzar nuestro compromiso para erradicar los abusos sexuales en el entorno deportivo”. Con estas palabras, el presidente de Unicef Comité Español, Gustavo Suárez Pertierra, suscribía el convenio firmado hoy entre la organización y el Consejo Superior de Deportes (CSD) para que la práctica del deporte se produzca en un entorno seguro y protector para los niños.

Como comienzo en esta carrera de fondo, Unicef Comité Español ha participado en la elaboración de cinco guías del CSD cuyo objetivo es impulsar la prevención y detección del abuso sexual a los niños en el ámbito deportivo. Estas guías forman parte de la campaña del CSD El abuso sexual infantil queda fuera de juego que se ha presentado esta mañana.

A través de pautas para la mejora de los espacios físicos, la formación de los responsables deportivos y entrenadores, y de actividades para que los propios niños puedan identificar y prevenir el abuso, estas guías buscan construir, entre todos, esos entornos donde la infancia esté protegida.

Según datos del Consejo de Europa, se estima que uno de cada cinco niños de nuestro continente ha sido sometido en algún momento a tocamientos no deseados, violación, acoso sexual, explotación sexual, exhibicionismo o pornografía. Según el Ministerio del Interior, en 2016 se notificaron 4.393 delitos contra la libertad sexual de los niños, que representan el 50,1% del total de las denuncias por estos delitos.

El ámbito de la práctica deportiva no escapa a esta dura realidad. El caso de los abusos sexuales en niños en el deporte es especialmente delicado por el riesgo de que una figura de autoridad abuse de su poder de manera inadvertida, o por aquellas situaciones abusivas que pueden darse entre los propios niños y adolescentes.