Javier Collado

Dobuss

María Morales. Durante su visita a la prisión romana de “Regina Coeli”, donde celebró ante los presos la misa de Jueves Santo, el papa Francisco avanzó hoy que el próximo año deberá someterse a una operación para curar unas cataratas.

“A mi edad, por ejemplo, vienen las cataratas y no se ve bien la realidad. El año próximo debo operarme”, explicó. Dijo que lo mismo sucede en la vida cuando la desilusión, los errores y la fatiga nublan el alma. Instó a los presos a efectuar una limpieza diaria de su visión de la vida -“una operación de cataratas del alma”- para mantener viva la esperanza.

De este modo el papa, de 81 años, pretende operarse para sanar esta dolencia que implica una opacidad en el cristalino del ojo y que es una de las causas más frecuentes de pérdida de visión en las personas adultas.

Ayer, Viernes Santo, se celebró en Roma el tradicional Vía Crucis en el Coliseo Romano presidido por el Papa Francisco. El recorrido de las 14 estaciones ha corrido a cargo de un grupo de estudiantes italianos. El Vía Crucis en el Coliseo Romano tiene sus orígenes en 1742 cuando el Papa Benedicto XIV que anima a vivir el itinerario de Cristo a la Cruz y la Pascua pone las estaciones en el Coliseo Romano, lugar que recoge la sangre de los primitivos mártires.