Javier Collado

Dobuss

María Morales. Cientos de miles de estadounidenses motivados por una reciente masacre escolar en Florida se unieron en una jornada nacional de protestas llamada “March For Our Lives” (“Marcha por Nuestras Vidas”), encabezadas por estudiantes que exigen leyes de armas más estrictas.

La marcha central de este sábado en la Avenida Pensilvania de Washington, muy cerca de la Casa Blanca, sigue promoviendo la movilización antiarmas. Estudiantes han salido en los medios más importantes de Estados Unidos a hablar como sobrevivientes de un sistema de pánico constante de ser asesinados.

Activistas veteranos, líderes estudiantes con distintas afiliaciones políticas y celebridades fueron la vanguardia de un movimiento impulsado por los más jóvenes del país para vivir sin miedo y no ser más carne de cañón de un negocio millonario que cuesta muchas vidas y pasos adelante a la civilización.

Los oradores más ovacionados en Washington fueron los sobrevivientes de la matanza del mes pasado en un colegio de secundaria en Parkland, Florida, donde 14 estudiantes y tres adultos fueron muertos a balazos. Emma González, una de las portavoces de este movimiento, ha protagonizado el momento que más quedará en la memoria de los asistentes: «Tras seis y minutos y 20 segundos con un rifle AR-15, mi amiga Carmen no volverá a quejarse de sus clases de piano… Aaron nunca llamará a Kira Miss Sunshine…».