Javier Collado

Dobuss

CBN. Arnaud Beltrame, el gendarme que falleció este sábado por las heridas recibidas en el ataque terrorista a un supermercado de la localidad francesa de Trèbes, este viernes, ha conmovido a toda Francia por varios motivos:

Primero, porque Beltrame sacrificó su vida al intercambiarse por los rehenes que el terrorista islamista tenía retenidos.

Segundo, porque su intervención fue clave para el final del asedio y tercero, por su conmovedora historia: en su lecho de muerte, recibió el sacramento del matrimonio que lo unió a su pareja, Marielle.

Según cuenta la prensa gala, Marielle y Arnaud (de 44 años), ya estaban casados por lo civil y planeaban casarse por la iglesia el próximo mes de junio. Beltrame estaba ya inconsciente en su lecho de muerte en un hospital de Carcassone, y acompañado de Marielle cuando el padre Jean-Baptiste, un sacerdote católico que iba a casar la pareja este verano, le dio la extrema unción y aprovechó para administrarle el sacramento del matrimonio.

El padre Jean-Baptiste, que afirmó que ya había preparado junto a la pareja los detalles de la boda, dijo que «solo la fe puede explicar la locura de este sacrificio que hoy es la admiraciòn de todos. Arnaud nunca tendrá hijos, pero su heroísmo inspirará a muchos, listos para entregarse a Francia y a su alegría cristiana».