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Javier Collado

Dobuss

CBN. El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) estima que el 32,6% de los pensionistas, 3,1 millones de personas, cobran por todas sus pensiones menos de los 8.200 euros que delimitan el umbral de la pobreza. Para Gestha, estos datos “ponen de relieve la urgente necesidad de incrementar las pensiones mínimas, cuya revalorización supeditó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado”.

Por regiones, Gestha destaca “claras diferencias” por territorios entre las prestaciones más bajas de los pensionistas. En términos relativos, Canarias, Galicia y Murcia serían las comunidades en las que existe una mayor proporción de pensionistas, en torno al 40%, que reciben menos de 8.208,5 euros al año, junto con la Ciudad Autónoma de Melilla, que encabeza el listado. En el otro lado se sitúan Castilla y León, Madrid, Aragón y Asturias. En esta última región, hay un 23,8% de pensionistas cuyas prestaciones se encuentran por debajo de ese umbral de pobreza.

BRECHA DE GÉNERO

Además, los técnicos señalan que se dan dos agravantes de género, ya que el 60,4% de los pensionistas que perciben pensiones por debajo del umbral de la pobreza son mujeres, en total 1,9 millones, y que las mujeres mayores de 65 años deberían cobrar la mitad más de pensión para igualar la de los hombres de esa franja de edad.

En concreto, Gestha señala que la brecha salarial de género entre los mayores de 65 años es de 5.770 euros y que la pensión media de las mujeres con esta edad es de 11.836 euros anuales, “una cuantía que las excluye directamente de las deducciones en la cuota del IRPF que parece barajar el Gobierno para los pensionistas de mayor edad”, recuerda.

En cuanto a las diferencias entre las pensiones de hombres y mujeres según la comunidad de residencia, la mayor brecha se localiza en Asturias, donde las mayores de 65 años cobran 8.751 euros menos que los pensionistas de su misma edad, seguida de Madrid y Cantabria, junto con Ceuta y Melilla. En cambio, Extremadura sería la región menos desigual desde este punto de vista, dado que la brecha, aun siendo del 33,6%, está más de 15 puntos porcentuales por debajo de la media nacional, seguida de Castilla-La Mancha y Canarias.