Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

María Morales. Un nivel sonoro de 120 decibelios equivale al ruido que hace un avión a reacción al despegar, y los oídos solo pueden resistir este nivel durante unos ocho segundos. Con esta idea, han aparecido en el mercado las conocidas como alarmas de pánico, que emiten entre 120 y 130 decibelios.

Estos pequeños dispositivos, con la apariencia inofensiva de un llavero, están pensados para ahuyentar a los asaltantes. Estas alarmas, que cuestan entre 10 y 15 euros en el mercado, se pueden llevar colgando del bolso, en la correa del perro o en las llaves; y se accionan pulsando un botón o estirando de una cuerda.

Algunos modelos llevan integrada una luz brillante, que puede servir para cegar a los atacantes. En plataformas de venta ‘on line’ como Amazon están dirigidas especialmente a mujeres, como armas de defensa personal «contra violaciones».