Javier Collado

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Dobuss

Alvaro Sánchez. Una mujer de San Francisco (Estados Unidos) que casi murió al dar a luz a su hija, conoció la pasada semana a las personas que salvaron su vida gracias a su donación de sangre.

Una a una, la superviviente Emily Peters abrazó a los extraños que lograron que hoy día estuviera con vida. Y no fue nada fácil: Ha tardado un año en localizar a sus donantes.

«Gracias por tu sangre, gracias por mi vida, gracias por estar aquí, así puedo darte las gracias», dijo.

Janis Peterson es una de más de una docena de donantes que donaron sangre que recibió Emily y que comentó: «Es muy emocionante estar aquí y conocer a alguien que recibió mi sangre y, como resultado, están aquí con nosotros hoy».

Mientras daba a luz a su hija Lucy, una de sus arterias se rompió. Los médicos afirmaron que perdió tanta sangre, que podría haber muerto.

Emily recuerda haber dado a luz antes de desmayarse.

«Y me desperté 36 horas más tarde en la UCI después de haber recibido 31 unidades de sangre para salvar mi vida».

El Dr. Tami Rowen fue el médico de Emily: «Había perdido tanta sangre que su cuerpo había perdido la capacidad de coagular la sangre», dijo.

«Ver su recuperación y lo increíble que era, fue muy especial», dijo el doctor, también emocionado.

Desde un año después de dar a luz a su hija, Emily es donante de sangre regular y dice que la primera vez que donó, su hija estuvo a su lado.

«Fue increíble. ¿Qué le dices a alguien que te dio su sangre y no tenían idea de para qué y para quién lo hicieron?  ¿y que iba a ser determinante para salvar la vida de una persona? Es muy, muy especial «, comentó Emily.