Javier Collado

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María Morales. Tana Hernández es un joven de 27 años que sufrió una tetraplejia en 2010 y que, hasta ahora, apenas había podido salir a la calle al vivir en un segundo piso sin ascensor. Tras siete años sin poder salir de casa, luchando por instalar un ascensor eléctrico en su edificio, al fin ha conseguido su objetivo.

«El Ayuntamiento denegaba el permiso porque la vecina de abajo no firmaba el documento que necesitaban desde la comunidad para poder poner el elevador en la fachada, que tenía que instalarse en la fachada porque desde la Oficina Técnica decían que dentro era imposible», así ha informado a los medios.

«Finalmente me puse en contacto con una abogada y, gracias a ella, conseguimos un informe jurídico que venía a decir que nadie podía impedir que nadie tuviera una movilidad normal y que no hacía falta realmente la firma de la vecina para obtener el permiso de obra y al final conseguimos ese permiso». Desde su accidente, su vida se redujo prácticamente a las cuatro paredes de su habitación pues, para salir de la vivienda, requería ayuda al no contar con un elevador. Ahora ha conseguido volver a pisar la calle sin ayuda de nadie.