Javier Collado

Dobuss

A.S. Como un ciclón, el diseñador cordobés de Posadas Alejandro Gómez Palomo ha acaparado el protagonismo y los flashes en la jornada inaugural de este pasado martes del Salón de la Moda de París.

Posiblemente no somos conscientes de la importancia que el joven creador cordobés está adquiriendo en un ámbito internacional, y en el Olimpo de la moda.

Puede ser por lo transgresor de su concepto, por esa línea tan disruptiva que supone ver a hombres vestidos con ropa ante todo femenina.

En una entrevista concedida hace unos meses en Córdoba Buenas Noticias, Alejandro nos comentaba que espera que la frontera entre sexos a la hora de vestir se vaya diluyendo y ese es el movimiento que a nivel mundial lidera como nadie.

Y lo más importante, no se le ha subido a la cabeza que Beyoncé, Miley Cirus u otras celebrities luzcan con diseños o que Pedro Almodóvar manifestara su enorme ilusión por conocerlo en persona y que el diseñador lo acogiera en su casa.

Además de ser perseguido por los fotógrafos y periodistas de Vogue, Harpers Bazaar o cualquier otra publicación que sólo reservan y otorgan espacios a los muy grandes de la moda.

Sigue fiel a sus principios, a su tradición, a vivir junto a su madre en su Posadas natal y a pasar muchas horas en su taller con la humildad que atesora.

Pero con la ilusión de llegar a ser una figura importante en la creación artística en el mundo que le cautiva.

Desde fuera podemos apreciar el relieve y la importancia que otro cordobés ilustre comienza a lograr a pasos agigantados.