Javier Collado

Dobuss

Álvaro Sánchez. Los investigadores del cáncer de la Universidad de Bergen (UiB) en Noruega han experimentado en los últimos años con cientos de medicamentos conocidos, para ver cómo influyen en las células cancerosas.

Recientemente han descubierto que una sustancia utilizada contra parásitos intestinales como son la giardia y la tenia, tiene efectos bloqueantes contra el cáncer de próstata y colon.

«Descubrimos que esta sustancia específica está bloqueando la vía de señalización en las células cancerosas y los hace dejar de crecer. No es frecuente que los investigadores descubran una sustancia que se dirige a moléculas específicas con tanta precisión como esta», ha manifestado el profesor Karl-Henning Kalland, del Departamento de Ciencias Clínicas, en UiB.

Los investigadores del equipo de Kalland vieron que las células del cáncer de próstata y colon contienen altas cantidades de Beta-catenina activada. La activación de esta proteína hace que las células se vuelvan locas y se dividen a un ritmo alto. Además, la beta-catenina hace que las células cancerosas sean más resistentes y más capaces de sobrevivir.

En el estudio, los investigadores descubrieron que era la sustancia NTZ (nitazoxanida), un fármaco antiparasitario bien conocido y aprobado, que descompone la Beta-catenina activada. «Somos los primeros investigadores que hemos mapeado los complejos mecanismos moleculares involucrados en este proceso», dice Kalland.

Los experimentos con medicamentos bien conocidos muestran que estos pueden tener objetivos diferentes y desconocidos en las células. «La ventaja de probar medicamentos ya aprobados es que sabemos que funcionan en el cuerpo humano y no tienen efectos secundarios graves, lo que significa que un tratamiento futuro puede desarrollarse más rápido», explica Kalland.

Fortalecer el sistema inmune NTZ permite atacar a las células cancerosas al obstaculizar la beta-catenina activada. Parece que esta obstaculización también estimula las partes centrales del sistema inmune, que ataca a las células cancerosas.

«Por el momento, estamos trabajando en cómo fortalecer nuestra terapia inmune contra el cáncer de próstata mediante el uso de los mecanismos que descubrimos de la NTZ», afirma Kalland.

Kalland y su equipo de investigación están en la primera fase de un ensayo clínico que usa la terapia inmune contra el cáncer de próstata (cryoIT).