Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

A.S. El Consejo del Movimiento Ciudadano, que presidió la comisión creada para estudiar la implantación del Cercanías para Córdoba, se ha dirigido a Renfe y al ayuntamiento de Córdoba recordando que el dictamen emitido por consenso solicitaba que el servicio a diseñar debía ser un Cercanías con todas las características del mismo, entre ellas, las de las tarifas a implantar. A este respecto, recuerda que el tren a Rabanales se ha considerado siempre como un Media Distancia, obligando a la Universidad a subvencionar varias tarifas para hacerlo asequible a los usuarios potenciales.

Para el CMC, al ser declarado el Cercanías como OSP, debe tener tarifas de Cercanías, como Sevilla y Málaga, y que estas sean por tramos, en vez de una tarifa única para todo el recorrido, que solo tiene sentido si se sigue manteniendo como Media Distancia. Igualmente, solicita a todos los grupos políticos, entidades sociales y medios de comunicación que dejen de denominar como Metrotren al servicio, pues ello da la coartada para no aplicar al cien por cien en nuestra ciudad la implantación de un Cercanías.

Alternativamente, el ayuntamiento debe exigir a la Junta de Andalucía que financie las tarifas, asumiendo sus competencias sobre movilidad sostenible. En este sentido, recuerda que el Consorcio de Transporte Metropolitano tiene que desarrollar sus funciones y asumir la necesaria inversión en nuestra ciudad. De la misma manera, este consorcio debe estudiar la implantación de billetes intermodales que unan el coste del cercanías al del autobús urbano e interurbano, así como acordar con Renfe la conexión del servicio del Cercanías con el resto de servicios de tren interurbano.

El CMC recuerda que el Cercanías necesita ahora de un buen diseño, con la terminación de las infraestructuras necesarias (estaciones de Poniente y Levante, aparcamientos junto a las estaciones, conexión con Aucorsa,…), de una política de horarios que permita seguir atendiendo a la Universidad a la vez que se hace con las barriadas periféricas, y de una política comercial basada en la intermodalidad y en la integración en una red de movilidad sostenible. No actuar de esta forma significaría abocar al Cercanías a la ineficacia.