Javier Collado

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María Morales. Ver las fotos de sobrevivientes en Instagram le sirvió como aliciente a Emelle Lewis, una británica de 22 años, para dar la batalla más fuerte de su vida: sobrevivir a la anorexia.

Su desorden empezó a los 15 años, cuando se sintió «gorda y fea» entre sus compañeros de colegio. Lo que comenzó como un deseo de perder algo de peso en el gimnasio se convirtió en una obsesión por la comida que redujo su precaria dieta a pasteles de arroz, barras energéticas y ensalada, refiere Daily Mail.

Esa «dieta» hizo que, literalmente, su piel quedara pegada al esqueleto. Las fotos de su evolución, que comparte con frecuencia en su cuenta de Instagram, dan testimonio de cómo la actual estudiante de psicología llegó a pesar poco más de 31 kilos y solo se vestía con ropa de niños.

https://www.instagram.com/p/BbTybzKgSR5/?taken-by=emellegetswell

Tras la séptima hospitalización y varias recaídas, su motivación emergió después de conocer los testimonios de otros sobrevivientes en las redes sociales. Fue entonces cuando le dijo a su madre que quería empezar a entrenar con pesas y volvió al gimnasio para recuperar su masa muscular.

Actualmente pesa más de 60 kilos y come 6 veces al día, en una dieta de 2.800 calorías. Aunque admite que los fantasmas de la enfermedad la visitan con frecuencia, trata de sobreponerse con un pensamiento que también transmite a otros: «La vida es muy corta y solo vivimos una vez, no desperdicies tu vida siendo controlado por un trastorno alimentario».