Javier Collado

Dobuss

A.S. CSIF Córdoba rinde homenaje hoy, 27 de noviembre, Día del Maestro, a estos profesionales cordobeses y reclama a la administración educativa mayor reconocimiento a esta figura para avanzar en la puesta en marcha de medidas que hagan sentir a estos docentes que su labor es convenientemente apreciada, y poniendo en valor el papel fundamental de este colectivo en la construcción de una sociedad desarrollada tanto económica como socialmente.

La responsable del Sector de Educación de CSIF Córdoba, Elena García, reclama un mensaje “claro de apoyo a los maestros por parte de las instituciones educativas y de la sociedad. Un mensaje que no puede quedarse en palabras vacías, en discursos altisonantes. Tiene que plasmarse en medidas reales de reconocimiento de la labor de estos docentes, en situarles en el sitio que les corresponde por el trascendental e imprescindible servicio que aportan a la sociedad”.

Así, el Sector de Educación de CSIF Córdoba se suma a la conmemoración y quiere expresar claramente su apoyo a los miles de maestros de la provincia que día a día ofrecen lo mejor de sí mismos contribuyendo con su trabajo a la mejora de la sociedad. Según García, “la dedicación y profesionalidad del profesorado es incuestionable, a pesar de las incertidumbres legislativas, la falta de apoyo institucional y social, las injerencias cada día más frecuentes en su trabajo, los recortes laborales y la falta de respeto y reconocimiento a la labor que realizan”.

Según García, “una sociedad que no reconoce a sus maestros, que los infravalora o ningunea, es una sociedad abocada al fracaso. Cuidar a estos profesionales, apoyar su labor, es un comportamiento propio de sociedades avanzadas, preocupadas por su desarrollo y bienestar. De hecho, la geografía del desarrollo humano y social mundial coincide con los países que más valoran a sus docentes, son sociedades prósperas y generosas, donde el presente y el futuro se viven con optimismo y esperanza”.

Para CSIF Córdoba, el verdadero reconocimiento al maestro pasa por un respeto a sus condiciones sociolaborales y, “por eso, es incomprensible que todavía no se hayan repuesto todos los derechos perdidos durante la crisis, la puesta en marcha de la carrera profesional y un buen Estatuto Docente”, concluye García.